Al leer 'Más cine, por favor' mi mente empieza a pensar que me voy a encontrar con un texto que intente convencer a los lectores de lo bueno que es ir al cine. Puede que para ello utilice olores, sabores, sensaciones, etc. para que al leerlo nos entre la nostalgia de lo que significa para cada uno de nosotros el séptimo arte.
Sin embargo, al entrar en el artículo nos damos de bruces con una fotografía sacada de una de las escenas de ¡Ave, César! ¿Y qué tiene que ver el ir al cine con este película en concreto?
En los dos primero párrafos la autora se dedica a comparar las sala de cine de antes con las de ahora. A pesar de que yo no conocí las dobles sesiones ni los cines de verano ni prácticamente los acomodadores que te guían con sus linternas hasta tu butaca, entiendo las notables diferencias entre el antes y el ahora (posiblemente porque en muchas películas antiguas salen escenas en una sala de cine). Además la escritora lo hace con un punto de humor que me parece muy bien entonado, ya que se refleja perfectamente en la realidad. A mí me hubiera gustado que siguiera por ese camino, comparando las palomita de hace 20 años con los atracos a mano armada que suponen ahora.
Pero no es el caso. La historia da un giro inesperado y nos encontramos con nueve líneas que hablan sobre la película ¡Ave, César! Más que hablar sobre su argumento o guiarnos hacia lo que nos podemos encontrar (si decidimos ir a verla), nos cuenta varias escenas que aparecen en ella de la forma más superficial posible, como si todos ya la hubiéramos visto y supiéramos a qué se refiere, como si al leer estas nueve líneas tuviésemos en la cabeza la imagen que nos describe.
Para finiquitar el tema pasa a criticar cómo los espectadores seguimos venerando a los actores de Hollywood, a los mismo actores de Hollywood de siempre que parecen cortados por el mismo patrón en cuanto a vida y secretos. Y antes de ponerle el punto final añade que la película no está mal.
Después de leer completamente el artículo no entendía de qué se trataba exactamente. Tuve que releer varias veces. Y tampoco lo entendí. No considero que sea una crítica a la película porque apenas dedica 11 líneas a la misma y en ellas solo cuenta que es una película que trata de varias películas y en cuyas escenas aparecen unos personajes haciendo lo que suelen hacer esos personajes.
En los géneros de opinión deben aparecen juicios de valor y el principal objetivo es criticar. Y eso está perfectamente plasmado, sin embargo falta profundizar sobre el hecho criticado. Si se trata de una oda a las salas de cine antiguas también se me queda corto. Yo quería leer esto y acabar pensando: joder, ojalá quedaran cines así. Y sin más.
En los géneros de opinión deben aparecen juicios de valor y el principal objetivo es criticar. Y eso está perfectamente plasmado, sin embargo falta profundizar sobre el hecho criticado. Si se trata de una oda a las salas de cine antiguas también se me queda corto. Yo quería leer esto y acabar pensando: joder, ojalá quedaran cines así. Y sin más.

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